Las sabanas vuelan en mis narices,
las zapatos se abren,
y los sacos bien guardados del invierno abren todos sus bolsillos para dejarnos ver sus organos internos,
mientras mi desdoblada imagen se entrena buscandole alegorias a mis pies,
yo no recuerdo donde deje tu puto numero.
jeudi 29 juillet 2010
Inscription à :
Publier les commentaires (Atom)
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire